Misión · 12–15 años · 25 minutos
Ayudar a alguien que lo pasa mal
«Te cuento una cosa, pero prométeme que no se lo dices a nadie.» ¿Qué contestas?
Qué se aprende
- Escuchar sin juzgar y sin intentar arreglarlo todo
- Por qué no se promete guardar un secreto que pone a alguien en peligro
- Las señales de que hace falta un adulto, y de que hace falta ya
- Cuidarte tú también mientras ayudas
Seguridad: Si alguien te dice que quiere morir o que se hace daño, cuéntaselo hoy a un adulto de confianza. Puedes llamar al 024 (gratis, a cualquier hora) o al Teléfono ANAR (900 20 20 10). Si hay peligro ahora mismo, al 112.
Fuera de la pantalla
Actividades opcionales. Mejor con alguien de tu familia.
Mi mapa de ayuda
Con alguien de tu familia, apuntad en un papel o en la agenda del móvil: tres adultos de confianza (y al menos uno de fuera de casa), el 024, el Teléfono ANAR (900 20 20 10) y el 112. Hablad de para qué sirve cada uno.
- ¿A qué adultos has apuntado?
- ¿Sabrías decir para qué es cada número?
Mi frase para los secretos
Ensaya en voz alta, con alguien de casa, lo que dirías si te piden guardar un secreto: «Te escucho. Pero si estás en peligro, buscaremos ayuda juntos». Cambiadla hasta que suene a ti.
- ¿Cómo ha quedado tu frase?
- ¿Qué parte te costaría más decir?
Para acompañar en familia
Preguntas para hablar después
- ¿A quién acudís cuando un amigo o una amiga lo pasa mal?
- Si alguien te contara algo muy serio, ¿a qué adulto se lo contarías? ¿Y si no estuviéramos nosotros?
- ¿Qué te ayuda a ti cuando estás mal: que te escuchen, que te den ideas, que te distraigan?
Qué observar
- Si escucha sin juzgar ni quitar importancia, y pregunta antes de aconsejar.
- Si tiene claro que un secreto que pone a alguien en peligro se cuenta a un adulto.
- Si nombra a varios adultos de confianza y sabe para qué sirven el 024, el Teléfono ANAR y el 112.
Solo para adultos
- Conviene que la leáis antes (unos veinte minutos). Habla de tristeza que no se va, de acoso y, sin métodos ni detalles, de alguien que dice que quiere morir o que se hace daño a propósito. Si en casa estáis pasando por algo parecido, o creéis que puede removerle, hacedla juntos o dejadla para otro momento.
- Si os cuenta que un amigo o una amiga lo pasa muy mal, agradecédselo y tomadlo en serio, aunque os pida que no hagáis nada. Ha hecho lo correcto: decidle que no ha traicionado a nadie.
- Si se trata de alguien que habla de morir o se hace daño, avisad ese mismo día a su familia o a su centro educativo. La línea 024 (gratuita, confidencial, 24 horas) también atiende a familiares y personas cercanas y orienta sobre qué hacer. Si hay peligro inmediato, el 112. El Teléfono ANAR de la Familia y los Centros Escolares (600 50 51 52) también orienta.
- Hablar del suicidio con calma no da la idea a nadie: puede aliviar y abrir la puerta a pedir ayuda. Si es vuestro hijo o vuestra hija quien lo pasa mal, preguntadle cómo está, escuchad sin juzgar y buscad ayuda en los servicios sanitarios (su pediatra o su médico de familia).
- La pieza sigue las recomendaciones de la OMS para hablar del suicidio con seguridad: sin métodos ni detalles, y siempre con información sobre dónde pedir ayuda.
- Ayudar a otra persona también pesa. Si veis que le afecta, ofrecedle hablarlo con vosotros.
Esta pieza está en la app de Ya Puedo para iPhone y iPad, con todas las demás: un solo pago para toda la familia, sin anuncios.
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