Proyecto real · 11–14 años · Dos a cuatro semanas, a ratos
Ayudar en el barrio
Un parque lleno de latas, una recogida de alimentos que busca manos, una vecina que ya no baja a por el pan. ¿Por dónde se empieza a ayudar?
Qué se aprende
- Descubrir lo que de verdad hace falta, preguntando a quien lo vive
- Planificar un proyecto pequeño con adultos y con permiso
- Qué se puede hacer a tu edad y qué es cosa de adultos o profesionales
- Valorar lo que ha cambiado y lo que has aprendido
Seguridad: Todo el proyecto se hace con un adulto de tu familia y con permiso de quien organiza. Nada de tocar cristales, jeringuillas ni objetos que corten, pedir dinero por la calle o entrar en casas sin tu familia.
El proyecto, paso a paso
Ahora te toca: un proyecto pequeño para tu barrio, con tu familia. Tómate las semanas que necesites y marca cada paso cuando lo hagas.
En la app no escribas nombres ni direcciones: aquí solo se apunta lo que has aprendido.
Con un adulto: siempre. Siempre con un adulto de tu familia y con permiso de quien organiza. Guantes para recoger basura; nada de tocar cristales, jeringuillas ni lo que pueda cortar. Nada de pedir dinero por la calle ni de entrar en casas sin tu familia. Si algo está roto o es peligroso, se avisa al ayuntamiento.
- Observa y pregunta Durante unos días, fíjate en tu barrio con tu familia: ¿qué está descuidado?, ¿quién necesita una mano?, ¿qué se organiza ya? Pregunta a quien lo vive: un vecino, la bibliotecaria, la asociación de vecinos. Apunta dos o tres ideas en un papel.
- Elige una idea pequeña Con tu familia, elegid una idea que podáis terminar en pocas semanas. Comprobad que es segura y que no es trabajo de un profesional: arreglar algo roto, por ejemplo, no se hace; se avisa.
- Habla con quien organiza Con un adulto, contactad con quien se ocupa: la asociación, la biblioteca, el colegio o el ayuntamiento. Preguntad qué necesitan, qué normas hay y si hace falta permiso. Si os dicen que no, preguntad qué otra cosa les vendría bien.
- Haz el plan Qué vais a hacer, cuándo y dónde, quién viene, qué hace falta (guantes, bolsas, cajas…) y qué puede salir mal: lluvia, poca gente, que falte algo. Apuntadlo y repartid las tareas.
- Hazlo Siempre con un adulto y siguiendo las normas de quien organiza. Si algo no sale como esperabais, no pasa nada: se adapta o se cambia de día. También se aprende.
- Valora y da las gracias ¿Qué ha cambiado? ¿Qué le ha parecido a quien recibió la ayuda? ¿Qué haríais distinto? Dad las gracias a quien os ayudó y, si os ha gustado, pensad cómo repetirlo.
Para pensar al terminar
- ¿Qué necesidad elegisteis y cómo la descubristeis?
- ¿Qué os dijo quien recibió la ayuda?
- ¿Qué salió distinto de lo planeado y cómo lo resolvisteis?
- ¿Lo repetiríais? ¿Qué cambiaríais?
Para acompañar en familia
Preguntas para hablar después
- ¿Qué necesidad del barrio os ha sorprendido más al mirarlo con atención?
- ¿Qué diferencia hay entre ayudar como a ti te apetece y ayudar en lo que el otro necesita?
- ¿Qué os gustaría seguir haciendo después del proyecto?
Qué observar
- Si pregunta a quien recibe la ayuda antes de decidir qué hacer.
- Si prepara un plan con lo necesario y piensa qué puede salir mal.
- Si reconoce lo que no le toca (algo roto, algo peligroso) y lo avisa en lugar de hacerlo.
Solo para adultos
- Según la Ley del Voluntariado, entre los 12 y los 16 años se puede hacer voluntariado en una entidad con autorización expresa de la familia, y entre los 16 y los 18, con su consentimiento. Con menos edad, lo más sencillo es participar acompañados por un adulto de la familia en actividades abiertas a familias.
- Ayudar a una vecina o colaborar en una recogida del barrio por buena vecindad no es voluntariado en sentido legal, y también vale. Lo importante es que haya un adulto responsable y que quien recibe la ayuda la quiera.
Esta pieza está en la app de Ya Puedo para iPhone y iPad, con todas las demás: un solo pago para toda la familia, sin anuncios.
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