Misión · 9–13 años · 20–25 minutos
Cuando alguien se muere
Canela, la perra de Lucas, murió la semana pasada. Hoy Lucas se ha reído en el recreo, y luego se ha sentido mal. ¿Es raro?
Qué se aprende
- Qué se siente en un duelo, y por qué todo puede ser normal
- Que la pena va y viene, y que no es culpa tuya
- Cómo acompañar a alguien que ha perdido a alguien
- Cuándo hace falta pedir más ayuda
Seguridad: Esta pieza la activa tu familia. Habla de la muerte con calma y sin detalles. Si estás pasando por algo así y te pesa, cuéntaselo a un adulto de confianza o llama gratis al Teléfono ANAR: 900 20 20 10, a cualquier hora.
Fuera de la pantalla
Actividades opcionales para hacer en familia, cuando os apetezca. Si en algún momento duele demasiado, se para y se sigue otro día.
Una caja de recuerdos
Elegid juntos algo para recordar a una persona o a un animal que ya no está: una caja con cosas suyas, un álbum de dibujos o una nota con una historia. Si ahora no echáis de menos a nadie, contad historias de algún familiar al que tú no llegaste a conocer.
- ¿Qué recuerdo os ha hecho sonreír?
- ¿Hubo algún momento triste? ¿Qué os ayudó?
Las palabras que acompañan
En familia, pensad qué frases os ayudaron (o os habrían ayudado) cuando murió alguien, y cuáles no. Apuntad tres frases o gestos para acompañar a un amigo o una amiga.
- ¿Qué frase o gesto os parece que ayuda más?
- ¿Hay alguna frase que se dice mucho y no ayuda?
Mis adultos para hablar
Haz una lista de los adultos con los que podrías hablar si algo te pesa mucho: en casa, en el cole y fuera. Pregunta en familia quién es tu pediatra o tu médico.
- ¿Con quién te resultaría más fácil hablar?
Para acompañar en familia
Preguntas para hablar después
- ¿Hay alguien, una persona o un animal, a quien echáis de menos? ¿Qué os gusta recordar?
- En nuestra familia, ¿cómo nos despedimos y cómo recordamos a quien ha muerto?
- ¿Qué te ayudaría a ti si estuvieras triste por algo así?
Qué observar
- Si sabe que en un duelo se sienten muchas cosas, que van y vienen, y que reírse no es olvidar.
- Si tiene claro que no es culpa suya, y lo cuenta cuando le ronda esa idea.
- Si propone formas de acompañar a otra persona sin meterle prisa.
Solo para adultos
- Conviene que la leáis antes de activarla (unos veinte minutos). Habla de la muerte de una perra y de una abuela y, en los casos nuevos, de otros familiares (abuelos, un tío, una bisabuela) y de mascotas, sin detalles médicos ni religiosos: cada familia lo explica a su manera, y la pieza invita a preguntaros cómo lo vivís. No habla de suicidio. Si en casa estáis pasando por una pérdida reciente, hacedla juntos o dejadla para otro momento.
- La Asociación Española de Pediatría recomienda palabras claras y sencillas («ha muerto», mejor que «se ha ido» o «se ha dormido», que confunden), contestar a sus preguntas aunque se repitan, mantener las rutinas y no esconder vuestra tristeza: ver que los adultos están tristes y siguen a su lado les ayuda.
- No hay que obligar a nadie a ir a un funeral o a una despedida. Desde los 6 o 7 años se puede tener en cuenta su opinión; si va, que le acompañe un adulto que pueda salir con él o con ella si se le hace demasiado duro. Recordar (un álbum, una vela, contar historias, según vuestras costumbres) también es despedirse.
- Es normal que la pena vuelva en aniversarios y fechas especiales, y también la rabia, las pesadillas o volver un tiempo a cosas de cuando era más pequeño o pequeña. Consultad con su pediatra si las dificultades duran más allá de los primeros seis meses o son muy intensas: no dormir, miedo constante, aislarse, no querer ir al colegio.
- Si la muerte fue por suicidio, o si alguien de la familia tiene pensamientos de suicidio, la línea 024 del Ministerio de Sanidad atiende gratis, de forma confidencial y a cualquier hora, también a familiares y allegados. Si hay un peligro inmediato, 112. El Teléfono ANAR (900 20 20 10) y su línea para familias y centros escolares (600 50 51 52) también orientan. La AEP recomienda el «Manual de duelo infantil» de la Fundación Mario Losantos del Campo.
Esta pieza está en la app de Ya Puedo para iPhone y iPad, con todas las demás: un solo pago para toda la familia, sin anuncios.
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