Misión · 10–13 años · 20–30 minutos
En casa sin adultos
Hoy pasas la tarde en casa sin adultos. Suena el telefonillo: «¡Paquete!». ¿Abres?
Qué se aprende
- A quién se abre la puerta: no por lo que parece, sino por lo acordado en casa
- Qué decir al telefonillo y al teléfono sin contar que estás sin adultos
- A quién llamar si pasa algo: el 112, tu adulto de referencia o un vecino de confianza
Seguridad: Las situaciones de la misión son inventadas. Los acuerdos de verdad los decidís en familia: la misión solo os ayuda a pensarlos.
Fuera de la pantalla
Lo que más ayuda es tenerlo hablado antes. Estas actividades son opcionales y sin fotos.
Cuando hayas hecho alguna, vuelve y cuéntanos qué tal (también desde tu Pasaporte).
Nuestros acuerdos
Escribid juntos vuestros acuerdos en una hoja: a quién se abre, si se contesta al telefonillo y al teléfono y qué se dice, qué se puede usar en la cocina, si pueden venir amigos y cuándo se avisa.
- ¿Qué acuerdo os costó más decidir?
- ¿Hay algo que queráis probar primero con un rato más corto?
La lista de teléfonos
Apuntad en un papel los teléfonos de dos o tres adultos de la familia, el de un vecino de confianza y el 112. Ponedla cerca de la puerta. Apréndete de memoria al menos uno.
- ¿Qué teléfono te sabes ya de memoria?
- ¿Quién es vuestro vecino de confianza?
Un rato de prueba
Antes, que un adulto te pregunte «¿y si…?»: llaman a la puerta, se va la luz, te quedas sin batería. Después, probad un rato corto, de media hora, con el adulto cerca y localizable. Al final, contad qué tal fue.
- ¿Qué «¿y si…?» te costó más contestar?
- ¿Cómo te sentiste?
Para acompañar en familia
Preguntas para hablar después
- ¿A quién le abriríamos la puerta si estás en casa sin adultos? ¿Y a quién no, aunque insista?
- Si esperamos un paquete, ¿qué hacemos para que no tengas que abrir a nadie?
- ¿Quién sería nuestro vecino de confianza? ¿Por qué esa persona?
Qué observar
- Si decide abrir por lo acordado («¿le esperábamos?») y no por cómo parece la persona.
- Si contesta al telefonillo o al teléfono sin contar que está sin adultos.
- Si distingue lo que es para el 112 de lo que es para llamaros.
Solo para adultos
- La misión no da una edad para quedarse en casa sin adultos: depende de la madurez de cada niño o niña y de cada familia. Como orientación, la Academia Americana de Pediatría habla de los 11 o 12 años para unas horas, y aconseja empezar con ratos cortos y con un adulto cerca y localizable.
- Decidid juntos los acuerdos (puerta, telefonillo, teléfono, cocina, visitas, salir) y revisadlos de vez en cuando. Mejor una copia de la llave en casa de un vecino de confianza que escondida fuera: la Guardia Civil desaconseja dejarla en el buzón, en macetas o en la caja de contadores.
- Aunque cumpla las normas, guardad los medicamentos y los productos peligrosos fuera de su alcance. Si va a cuidar de hermanos pequeños, valorad un curso de primeros auxilios.
- Si os cuenta que algo le dio miedo o que no supo qué hacer, escuchad sin reñir: es justo lo que queréis que haga. Podéis volver a probar con un rato más corto.
Esta pieza está en la app de Ya Puedo para iPhone y iPad, con todas las demás: un solo pago para toda la familia, sin anuncios.
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