Misión · 12–15 años · 25–30 minutos
Mi primer encargo
Diez días cuidando de la gata de una vecina. «Te pagaría algo, claro.» ¿Sabes cuánto pedir?
Qué se aprende
- La diferencia entre un encargo de buena vecindad y un trabajo
- Cómo poner un precio justo y acordarlo antes
- Hacer un trato claro: qué, cuándo, cuánto y qué pasa si algo sale mal
- Cumplir, y avisar a tiempo cuando no puedes
Seguridad: Encargos pequeños, para personas que conoce tu familia y siempre con su permiso. Tu familia sabe dónde estás y cuándo vuelves. Nada de animales que no puedas controlar ni de tareas que son de adultos.
Fuera de la pantalla
Actividades opcionales, con tu familia.
Tu primer trato por escrito
Si tu familia está de acuerdo, ofrécete para un encargo pequeño a alguien que conozcáis: regar plantas, dar de comer a una mascota, subir la compra. Antes de empezar, escribid el trato: qué, cuándo, cuánto (o si es un favor) y qué hacer si algo sale mal.
- ¿Qué parte del trato costó más acordar?
- ¿Pasó algo que no estaba en el trato?
¿Cómo se pone precio a un trabajo?
Pregunta a un adulto que trabaje por su cuenta (en una peluquería, en reformas, dando clases…) cómo decide cuánto cobrar. ¿Qué cuenta, además del tiempo?
- ¿Qué tenía en cuenta para poner el precio?
- ¿Alguna vez trabaja gratis? ¿Cuándo?
El plan B
Antes de tu próximo compromiso (un encargo, un partido, cuidar de tu hermano un rato), piensa a quién avisarías si no pudieras cumplir y cómo. Cuéntaselo a tu familia.
- ¿A quién avisarías primero?
- ¿Con cuánto tiempo?
Para acompañar en familia
Preguntas para hablar después
- ¿Qué encargo pequeño podrías hacer para alguien que conocemos? ¿Qué tendríamos que acordar?
- ¿Cómo decidirías cuánto pedir? ¿Y cuándo lo harías gratis?
- ¿Qué harías si un día no pudieras cumplir lo que prometiste?
Qué observar
- Si acuerda antes qué, cuándo, cuánto y qué hacer si algo sale mal.
- Si pone un precio pensando en su tiempo y en lo que se paga por algo parecido.
- Si avisa a tiempo cuando algo va mal o no puede cumplir, y deja a los adultos lo que es de adultos.
Solo para adultos
- La ley no permite trabajar a menores de 16 años (Estatuto de los Trabajadores, art. 6.1) y deja fuera de su ámbito los trabajos «a título de amistad, benevolencia o buena vecindad» (art. 1.3.d). Que un encargo puntual por el que el vecino da algo de dinero entre en esa excepción es una interpretación prudente, no algo que diga la ley con esas palabras: la excepción piensa sobre todo en favores sin sueldo. Por eso la misión insiste en encargos pequeños, de vez en cuando, para personas conocidas y con vuestro permiso, con un precio que es un detalle acordado y no un sueldo. Lo que se parezca a un trabajo (horario fijo, muchas casas, cada día, alguien que lo organiza) no es para antes de los 16. No es un consejo legal: ante un caso concreto, consultad.
- Antes de un encargo, acordad dónde estará, con quién y cuándo vuelve, quién guarda las llaves y qué hacer si algo sale mal. Con animales, que sean tranquilos y conocidos.
- Si os cuenta que alguien que no conocéis le ha ofrecido un encargo por internet, agradecedle que lo cuente y no respondáis. Si os preocupa, podéis llamar al Teléfono ANAR (900 20 20 10) o a la línea de INCIBE (017).
Esta pieza está en la app de Ya Puedo para iPhone y iPad, con todas las demás: un solo pago para toda la familia, sin anuncios.
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