Exploración · 9–12 años · 10–15 minutos
Mis derechos
«¡Tengo derecho a hacer lo que quiera!». ¿Seguro? ¿Qué es de verdad un derecho, y qué haces si no se respeta?
Qué se aprende
- Qué es la Convención sobre los Derechos del Niño
- Distinguir un derecho de un deseo, con casos de tu vida
- Que tus derechos van con respetar los de los demás
- A quién acudir si un derecho no se respeta
Seguridad: Si algo de lo que lees te recuerda a algo que te pasa a ti o a alguien que conoces, cuéntaselo a un adulto de confianza o llama gratis al Teléfono ANAR, 900 20 20 10.
Fuera de la pantalla
Dos conversaciones opcionales para tener en familia. No hace falta escribir nombres.
Mis adultos de confianza
Piensa en tres adultos de confianza a los que podrías contar algo que te preocupa: alguien de casa, alguien del colegio y alguien más. Habladlo en familia y apuntad el Teléfono ANAR (900 20 20 10) en un sitio que veas a menudo.
- ¿Te costó pensar en tres adultos? ¿Por qué?
- ¿Dónde habéis apuntado el teléfono?
Derechos y normas en casa
Elegid en familia un derecho de la Convención, por ejemplo jugar y descansar, o dar tu opinión. Hablad: ¿qué hacemos en casa para respetarlo? ¿Hay alguna norma de casa que lo proteja?
- ¿Qué derecho elegisteis?
- ¿Qué norma de casa lo protege?
Para acompañar en familia
Preguntas para hablar después
- ¿Qué diferencia hay entre un derecho y algo que nos apetece mucho?
- ¿Qué normas de casa protegen algún derecho, como el descanso o la salud?
- ¿Quiénes son tus adultos de confianza, dentro y fuera de casa?
Qué observar
- Si distingue lo que necesita para crecer bien de lo que le apetece.
- Si entiende que sus derechos valen lo mismo que los de los demás.
- Si sabe a quién acudiría y lo dice con tranquilidad, sin miedo.
Solo para adultos
- La pieza menciona, sin detalles, el caso de un adulto que hace daño a un niño y le pide guardar el secreto. El mensaje es que no es culpa del niño y que se cuenta a un adulto de confianza o al Teléfono ANAR.
- Si un día os cuenta algo: con calma, escuchad sin interrogar (podéis preguntar qué pasó, cuándo y con quién, pero no «¿por qué?»), creedle y decidle que ha hecho bien en contarlo y que no es culpa suya. No le prometáis guardar el secreto: explicadle que vais a pedir ayuda. Después, buscad ayuda profesional: pediatra, servicios sociales, policía o el Teléfono ANAR de la Familia y los Centros Escolares, 600 50 51 52. Si hay peligro inmediato, 112.
Esta pieza se puede hacer gratis en la web. Funciona en el móvil, la tableta o el ordenador, sin cuentas.
Abrir «Mis derechos»